diumenge, 8 de gener del 2017

Aprender

Abrí los ojos. Eran las 5 de la mañana y me había quedado dormido sobre mis apuntes tras horas y horas de estudio. Procedí a recoger rápidamente las hojas esparcidas sobre la superficie de mi viejo escritorio y ahí la encontré. Una hoja de libreta doblada con cuidado sobre si misma y colocada entre mis notas de clase. La abrí con la delicadeza que el cansancio me permitía y comencé a leer:

"Aprender. La vida es aprender. Aprender a hacerte daño y a curar después tus propias heridas. Aprender a dejar atrás cosas sin olvidarlas y a saber recordar cuando realmente es necesario. Aprender a dejar ir y, a su vez, a conservar sin retener. Aprender a amar aún cuando no es correspondido, a entregarte totalmente y a dejar que te den todo aquello que tienen. Aprender que no eres tan malo ni tampoco tan bueno, simplemente eres tú. Aprender que las relaciones hay que cuidarlas sin descuidarte a ti mismo y que a veces hay que dejar tu zona de confort para hacer feliz a alguien...

Hay tantas cosas que aprender... Y yo aún no las he aprendido. Pese a todo, espero que las aprendas, al igual que yo también espero aprender."

Doblé de nuevo el papel y observé que en la otra cara del papel alguien había escrito algo con una letra casi ininteligible.

"Un verdadero amigo es aquel que cree en ti, incluso cuando tú ya has dejado de hacerlo"

Toqué el colgante que siempre llevaba encima y pensé que seguramente aquello no tendría sentido. 

Excepto para mi.

dijous, 5 de gener del 2017

Roto

Era extraño verse al espejo y notarse tan roto. Era como si cada molécula del aire al chocar con su piel dejase una herida. Era como si todo doliese, pero aún así sonreía.

Sonreía porque así quería sentirse. Sonreía porque la sonrisa de los demás se contagiaba como si de una epidemia se tratase. Sonreía. 

Y era feliz y a la vez no tanto. Desde luego vivir en una burbuja en la que estaba únicamente él no le hacía ningún bien. Pero todo parecía tan seguro desde allí que la comodidad se convertía en una jaula que le impedía huir. O tal vez se tratase del miedo. 

¿Y si salía y descubrían como era de verdad? ¿Seguirían queriéndole? ¿Alguien de verdad podría llegar a entenderle? 

"¿Qué parte de lo imposible es posible?"-Se preguntó.
"Realmente no lo sabes. Has de intentarlo todo. Lo único asegurado es el dolor"- Respondió una voz suave.

Aún así, ¿De verdad merecía ser feliz? Si no podía aportar nada a nadie. Era bastante mediocre en todo. Y, aún así, buscaba poder dar todo eso, aunque fuese poco, por alguien.


divendres, 28 d’octubre del 2016

L'amor de puntetes

Digues. I si juguem a l’amor de puntetes?

Arribaria a abraçar els teus dits?
I tu podries romandre als meus llavis?
Digues. Arribaries a jugar amb mi?

Digues. I si fem un castell d’inocència
On pugues beure a les nits el desig?
Digues. Podries romandre als meus llavis?
Arribaria a abraçar els teus dits?

Digues. I no cal fer un altre trenca-closques,
més que el que fan el teu pit i el meu pit.
No vols jugar a l’amor de puntetes?


Digues. Arribaries a jugar amb mi?

dilluns, 18 d’abril del 2016

Mort




Vaig mentre roman el cor,
I mentre, el cor movent-se es queda.
Somnie i pense i estic i no,
Però el meu cap somriu i et plora.


I plore, plore perquè vull,
Perquè vull i no volguera.
Somnie i pense, no estic ni puc.
Al cap no estic i al cor, ceguera.


I somnie i pense i estic i no,
i per no somniar ni pense.
No estic ni puc ni vull estar-ho.
Però el cor mor i no desperte (jo)


Estàs i no, somnie i pense,
I quan me’n vaig, tornes alhora
Ni lluny ni prop ni mai ni sempre,
I el cap es riu i el cor et plora.


Aquest poema en valencià anem a utilitzar-ho al grup de teatre. Vaig començar pensant en un amic que, ja sabeu... Per coses de la vida varem deixar de parlar i vaig continuar-ho en una altra persona molt propera a mi. Espere que vos agrade.

diumenge, 21 de febrer del 2016

Cantos de falsa ilusión

Reflejos de guerreros caídos,
uníos a mi canción sorda.
Alzad vuestra voz estrepitosa
en cantos de falsa ilusión.

tormentas de gélido fuego
no turbarán vuestra calma,
mas no podréis evitarlas
con cantos de falsa ilusión.

Seguid firmes cual acero.
Ni un traspié en vuestra alma.
Seguid juntos si resuenan,
los cantos de falsa ilusión.

Mas recordad lo que digo,
aún si el hogar os resguarda,
No terminó la tormenta.
No cesa la falsa canción.

divendres, 17 de juliol del 2015

Sensación de invierno

Despierto y dejo que mi vista se acostumbre a la luminosidad de la mañana. Me siento en mi cama y observo mi habitación, que permanece como siempre. Veo el animalillo blanco que me canta desde su jaula color plateado. El ave me llama, pero no tengo ganas de acercarme a él.

Un soplo de aire helado me embiste en su imparable camino desde la ventana entreabierta y me tapo con la tela oscura de mi capa. Me asomo a la ventana.

Hacia tiempo que no observaba el antiguo nido del ave celeste, pero hoy algo me hacía mover mi vista hacia el hermoso árbol frente a mi ventana. Pese al frío, la sensación era agradable. Los copos de nieve que caían tristes desde el cielo me acariciaban tiernamente la cara con una suavidad que mi piel jamás había sentido. Quería hacerme uno con esa nieve y olvidar mis preocupaciones y mis miedos.

Cierro los ojos.

No escucho más los ladridos de mi perro, solo los aullidos temblorosos del viento, que retumba en las paredes de mi dormitorio y el dulce canto del pájaro blanco. Permanezco así unos instantes hasta que el viento hace caer una pequeña marioneta de mi estantería. Cierro lentamente la ventana y recojo aquel objeto mientras observo su boca, cosida con hilo rojo en una sonrisa falsa y permanente.

¿Tú también callas?- Digo y dejo el muñeco junto a la figura de la paloma, en mi estantería.

divendres, 10 de juliol del 2015

Capa

"Abrí lentamente los ojos y me forcé para estirar mi mano derecha en busca de algo que pudiese utilizar. Apenas podía moverme, pues el paisaje helado había entumecido mis músculos, pero intenté arrastrarme como un último intento de continuar viviendo. La tormenta no había cesado y las vistas denotaban una seria tenebrosidad sin rastro de vida. Fue entonces cuando lo vi. Estaba enfrente mía, mirándome con ojos serios. "No puedes rendirte", decía a la vez que un brillo en si mirada me explicaba que jamás se iría de mi lado. 

Cogí su mano y estiré fuertemente, pero de él solo quedó una tela de color marrón oscuro. Una capa fue lo único que dejó. Agarré la tela oscura y la abracé contra mi pecho segundos antes de resguardarme bajo ella. De repente, todo el frío comenzó a disiparse. Podía notar como de aquella capa salía un tierno calor, que me desprendía de todo el frío que había congelado mi ser..."

Dejé de escribir en mi libreta y miré hacia la puerta. Allí estaba, esperándome. Todavía podía notar la mirada firme de aquella pieza de tela antes de ser lo que era entonces. Observé mi habitación. En la pared mi escudo reposaba junto al escritorio y los estantes, con el muñeco de trapo, la paloma de plástico y la figura delgada del gato blanco. No veía a mi perro, que continuaba en la habitación contigua, jugando con el ratoncito, pese que este le había causado bastantes heridas que todavía no se habían curado.

Me acerqué a la pieza de tela que salvó mi vida aquella vez y la acerqué a mi pecho. El calor que desprendía conservaba aún su fuerza, cosa que esbozó un intento de sonrisa en mi rostro. Me senté en la cama y me coloqué la capa sobre los hombros.

"Se avecina una temporada fría" susurro.